Representa a Jesucristo cargado con una Cruz arbórea, que sujeta con ambas manos, camino del Monte Calvario. Lleva cabello natural y corona de espinas.
La imagen fue realizada por el escultor granadino Román en 1.941, por encargo de la Cofradía. Es una imagen de talla completa.
Es sin duda una de las imágenes pasionales con mayor expresividad en su cara. El abatimiento y el dolor se traslucen en el rostro de mirada baja, que mueve a compasión y serenidad. Es una imagen sobria, de gran personalidad, ligeramente inclinada hacia adelante cuyas dimensiones aparentan una cierta sensación de grandeza.

Se viste con túnica talar de color morado que rememora el manto de púrpura con que Pilato mandó cubrir al Nazareno tras el acto de la flagelación. Está bordada en oro y recogida a la cintura por cíngulo de oro.
Se venera en la capilla del Santísimo en la iglesia de Santa María.
|